El gobierno de George W. Bush ha sido muy criticado por no prestar suficiente atención a los problemas de América Latina. Inmerso en la costosa guerra con Irak, el mandatario realizó su primera gira regional en marzo, después de seis años en el poder.
La ayuda estadounidense a sus vecinos más cercanos, con excepción de Colombia, ha disminuido, y también su ya escasa popularidad entre los latinoamericanos. Durante la gira de marzo, Bush fue recibido con enérgicas protestas.