Cobertura Especial: Desde Washington DC
Atrapado entre la espiral indetenible de violencia en Irak, el costo financiero y político de la guerra, una bajísima popularidad y la amenaza de una recesión económica inminente, el presidente George W. Bush trata de maniobrar para terminar airoso su segundo mandato. En su último discurso sobre el Estado de la Unión, Bush exhortó al país a conservar la confianza en medio de los temores por la crisis que se avecina y a ser paciente con la guerra en Irak.