7 de julio de 2008, 02:00 AM
TOYAKO, Japón.- El precio del petróleo, la crisis alimentaria y el cambio climático serán los ejes de la cumbre que a partir de hoy mantendrán los lÃderes de los ocho paÃses más industrializados del mundo (G-8) en la ciudad japonesa de Toyako, blindada para contener a miles de manifestantes.
Los primeros lÃderes comenzaron a llegar ayer a Japón, entre ellos el presidente estadounidense, George W. Bush, para quien ésta será su octava y última cumbre, y el presidente ruso, Dimitri Medvedev, que hará su primera aparición.
En una muestra de la importancia que se le dará al tema durante la cumbre, Yasuo Fujuda, el primer ministro japonés y anfitrión del encuentro, dijo ayer durante una conferencia de prensa conjunta con Bush que "los elevados precios del petróleo y de los alimentos están teniendo un efecto negativo en la economÃa mundial".
"Acordamos que es necesario realizar esfuerzos rápidos en estos frentes", añadió.
Ante la escalada en los precios mundiales del petróleo, que la semana pasada batieron un nuevo récord, los lÃderes esperan instar a los principales productores a aumentar el abastecimiento, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, hizo ayer un llamado a fomentar la "transparencia" en el mercado petrolero.
"Deseo que el G-8 promueva la transparencia en este mercado pidiendo a los Estados productores que hagan públicas las informaciones sobre su oferta y sus reservas, y a los Estados consumidores que hagan públicas las informaciones sobre sus existencias de petróleo", dijo en una entrevista con el diario japonés Yomiuri Shimbun.
Los analistas, sin embargo, dudan de que el G-8 tenga éxito en este objetivo, ya que el grupo no incluye a Arabia Saudita, el mayor exportador mundial de crudo, ni a ningún otro miembro de la Organización de PaÃses Exportadores de Petróleo (OPEP).
Además, son cada vez más fuertes las crÃticas, porque el G-8 -formado por Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, Italia, Francia, Rusia y Japón- excluye a otras economÃas de peso.
En ese sentido, Sarkozy hizo ayer un llamado a ampliar el grupo. "Soy de los que consideran que no tiene sentido que nos sigamos reuniendo de a ocho para solucionar los grandes problemas del mundo sin invitar a China, con sus 1300 millones de habitantes, o a la India, con sus 1000 millones", dijo.
En sintonÃa con la postura de Sarkozy, los lÃderes de China, la India, México, Brasil y Sudáfrica -el llamado G-5- fueron invitados a participar pasado mañana de la sesión sobre cambio climático, otro de los temas centrales de la cita.
Pero Fukuda enfrió las expectativas en este tema al advertir que no debe esperarse un acuerdo que suceda al Protocolo de Kyoto, que vence en 2012 y nunca fue ratificado por Estados Unidos.
Ayer, Bush reiteró su postura de no adherir a ningún acuerdo de ese tipo si tampoco lo hacen otros grandes contaminantes. "Soy lo bastante realista para decirles que si China e India no comparten esa misma aspiración [de reducir sus emisiones], entonces no vamos a resolver el problema", dijo Bush, que ayer cumplió 62 años.
En cuanto a la crisis alimentaria, la canciller alemana, Angela Merkel, dijo al diario Tagesspiegel am Sonntag que el G-8 podrÃa adoptar medidas para "aliviar a corto plazo la crisis alimentaria y buscar una estrategia a largo plazo para aumentar la producción agrÃcola mundial".
Sarkozy fue más allá e hizo un llamado a los paÃses ricos para que eliminen las restricciones a las exportaciones de alimentos. "Espero que el G-8 pida a los Estados que no lo hicieron todavÃa seguir ese camino", enfatizó.
PobrezaEn tanto, el papa Benedicto XVI pidió ayer a los participantes de la cumbre que se preocupen de los más pobres.
"Me dirijo a los lÃderes del G-8 para que pongan en el centro de sus debates las necesidades de las poblaciones más débiles y más pobres", dijo Benedicto XVI en la oración del Angelus, desde su residencia de Castelgandolfo.
El primer ministro británico, Gordon Brown, respondió al llamado y se manifestó "decidido a que se tomen medidas concretas" para combatir la pobreza durante la cita.
Sin embargo, ayer crecÃa la preocupación ante la posibilidad de que los lÃderes del G-8 den marcha atrás con una promesa hecha en su encuentro de Gleneagles, en 2005, de duplicar para 2010 la ayuda económica para el desarrollo de Africa.
Según la ONG Oxfam, que ayer encabezó una manifestación en Sapporo, el G-8 hasta ahora sólo desembolsó el 14% de los 50.000 millones de dólares prometidos.
La declaración final del G-8 también podrÃa condenar "firmemente" al presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, tras su reelección el 27 de junio en unos comicios denunciados como fraudulentos, según adelantó la Casa Blanca.
Un masivo operativo de seguridad, en el que participan 21.000 policÃas, virtualmente colapsó en los últimos dÃas la isla de Hokkaido, donde se celebra la cumbre, y relegó a miles de manifestantes antiglobalización a la ciudad de Sapporo (a 150 kilómetros de Toyako), donde seis personas fueron arrestadas el fin de semana.
Agencias AFP, AP, ANSA, DPA y Reuters La agenda Precio del petróleo
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