8 de mayo de 2008, 02:00 AM
Se puede disentir, discutir y hasta polemizar. Pero conviene no traspapelar el sentido de la reflexión. Ni obstinarse con desmoronar la moderación y el buen tino. En la AFA, avezados en manejos polÃticos e incontinentes en las reacciones, nadie lo entiende. Un recorrido por los años encadena expresiones inoportunas, intromisiones exasperantes, desacreditaciones imperdonables. Recortarle las atribuciones a Horacio Elizondo, acorralar las propiedades de la Dirección de Formación Arbitral (DFA) y recordarle al ex árbitro internacional con tono invasivo cuáles son sus lÃmites, resultan conductas que parecen inspiradas en un espÃritu desestabilizador. No es nuevo, por cierto. CÃclicas embestidas han agitado las aguas de la irritabilidad hasta conseguir el objetivo: que el personaje caÃdo en desgracia diese el paso al costado.
Un estilo perturbador acosó a Marcelo Bielsa, hasta agotarle sus energÃas. La demagógica idea de introducir a Diego Maradona en el cuerpo técnico nacional, en los dÃas de José Pekerman como conductor, únicamente encerraba potenciales escándalos. Más tarde, el propio Pekerman prefirió alejarse entre intenciones pisoteadas y un trato que incluyó sorna, intrusión e irreverencia. Pero hubo más. En la AFA, sin argumentos atendibles, no querÃan más a Miguel Angel Tojo y sabÃan que Hugo Tocalli lo iba a defender. Entonces, insistir en la salida del entrenador del Sub 17 era una provocación para empujarlo a Tocalli a que se fuera. Un maquiavélico complot. Por supuesto, Tocalli también se marchó.
El desgaste, la crispación, la dificultad para sostener proyectos, el apoyo discontinuo y las batallas en campos alejados de la discreción se parecen a un goteo incesante. Hasta que un fantasma alborotador termina por devorarse a la vÃctima. En los pasillos del edificio de Viamonte explicarán que nadie los echó, y eso es verdad, tanto como que se encargaron de sembrar tempestades a su alrededor.
Antes se trató de Bielsa, Pekerman y Tocalli. Ahora, le toca a Elizondo. Detrás de tantos recorridos desprolijos, otro ciclo puede ser descabezado por la AFA. Al ex árbitro internacional, absolutamente desautorizado, lo invitaron a alejarse a través de recorridos indirectos. Quizá, en los próximos dÃas, desde el Colegio de Arbitros de la AFA se renueve la apuesta y busquen azuzarlo a Elizondo con el retorno de los sorteos para designar a los referÃs, una vÃa que irrita al hombre que abrió y cerró el Mundial de Alemania 2006. Arremeter contra la resistencia hasta desmoronarla es el modus operandi . Nuevamente huele a conspiración.
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