La Nacion

Ya es ley el registro obligatorio de los "patovicas" en las discos

8 de mayo de 2008, 02:00 AM

La Cámara de Diputados convirtió ayer en ley el proyecto del Poder Ejecutivo, que regula la actividad del personal que controla la admisión y permanencia en los lugares de entretenimiento, también conocidos como "patovicas".

La iniciativa se aprobó por amplia mayoría, con 149 votos a favor, ninguno en contra y cinco abstenciones. No hubo debate, por cuanto la Cámara baja ratificó la redacción original aprobada en febrero de 2007 y que había sido modificada por el Senado en noviembre último.

La flamante ley crea un registro único para la inscripción de personas que realizan "tareas de control de admisión y permanencia de público en espectáculos musicales, artísticos y de entretenimiento". Dicho registro funcionará en la órbita del Ministerio del Interior. La norma establece, además, que no podrán ser guardias de las discos las personas que hayan sido condenadas por delitos de lesa humanidad; las que se encuentren en actividad y revisten en las Fuerzas Armadas, penitenciarias, de seguridad e inteligencia o que hayan sido condenados con penas superiores a los tres años.

El personal de control de admisión y permanencia estará obligado, además, a exhibir una credencial donde consten nombre, apellido, foto y número de habilitación profesional otorgado por el Ministerio del Interior o por la autoridad de aplicación de cada jurisdicción, según corresponda.

Debido a la especialidad de las tareas por desarrollar, los trabajadores se encuadrarán en tres categorías: controlador, controlador especializado y técnico en control de admisión y permanencia. Para obtener cada categoría, el controlador tendrá que aprobar un curso con materias que apuntan especialmente a la comunicación no violenta, derecho penal y constitucional, derechos humanos, seguridad en siniestros y primeros auxilios.

Además, la iniciativa estipula las obligaciones de trabajadores y empleadores, describe las infracciones y las sanciones que corresponderán a ambos según el caso. Obliga, además, a los controladores a ofrecer un trato igualitario y respetuoso a todos los asistentes a un local nocturno o a un espectáculo, como también auxiliar a cualquier persona herida o alcoholizada y pedir asistencia médica en caso de ser necesario.

Por otro lado, los empleadores estarán obligados a ocupar un controlador por cada 80 asistentes, exigir habilitación a cada "patovica" y llevar un libro de anotaciones con el detalle del personal asignado, que será rubricado por la autoridad competente.

La falta de cumplimiento de esta normativa puede derivar en multas de entre 500 y 5000 pesos, suspensión de la habilitación para el trabajador, como también multas a los dueños y clausuras temporales o definitivas de los locales.

Familiares

La norma cobró impulso a partir de la conmoción que generó la muerte del joven Martín Castelucci, ocurrida en una disco del conurbano bonaerense a manos de un "patovica". Su padre se acercó ayer al Congreso y celebró la aprobación de la norma.

"Si se aplica el espíritu de esta ley, se acabarán los patovicas y se iniciará el tiempo de una profesión digna y respetable, para lo cual será necesario capacitarse de otra manera, que no sea con el consumo de anabólicos y esteroides para desarrollar musculatura -sostuvo Oscar Castellucci-. La sanción de esta ley es un paso importante en la dirección de reducir los riesgos de la nocturnidad."

Por Laura Serra
De la Redacción de LA NACION

Noches violentas

  • Un caso testigo
    En La Casona de Lanús, en 2006, Martín Castelucci recibió golpes por parte del personal de seguridad que le causaron la muerte. Al día siguiente los vecinos incendiaron parte del lugar.

  • Brutalidad en Núñez
    En la disco La Sublime, en Núñez, en 2003, fue brutalmente golpeado por "patovicas" Guido Anachuri, un joven de 19 años. Después del incidente, la víctima permaneció diez días en coma.

  • También en el interior
    En 2003, un joven de 19 años murió en Salta tras recibir una golpiza por parte de cuatro "patovicas" en el boliche Puerto Mega discos. La víctima era Carlos Jaime.

  • Bailanta mortal
    En 2006, Beimar Mamaniun, un joven boliviano de 24 años, murió luego de ser golpeado por personal de seguridad del local Fantástico Bailable, ubicado en el barrio de Palermo.

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