8 de mayo de 2008, 02:00 AM
Tironeado hacia sentidos opuestos por el campo cordobés y por el Gobierno, el gobernador Juan Schiaretti intenta hacer equilibrio para no aparecer ni como un rebelde en la consideración de la Casa Rosada ni como un tibio ante la sociedad cordobesa. A pesar de esto, ayer pareció haber tomado una posición definitiva: "Voy a defender el sistema agroalimentario cordobés, porque a mà me votaron los cordobeses y el campo es el puntal del desarrollo de la provincia".
En la Feria del Libro, donde disertó sobre el 90° aniversario de la reforma universitaria, Schiaretti conversó con LA NACION y admitió que recibirá a los presidentes de las cuatro entidades del campo. Todo un gesto en medio del conflicto. "Probablemente, el encuentro sea mañana [por hoy]. Depende de las agendas de cada uno de nosotros, pero el encuentro está pedido por las instituciones y ya fue concedido", admitió el gobernador de Córdoba.
Schiaretti se ubicó polÃticamente en una franja en la que por ahora sólo se advierte al santafecino Hermes Binner. Es el sector de aquellos que, presionados simultáneamente por el campo y por el Gobierno, se muestran distantes de las retenciones móviles.
Allegados al mandatario confiaron que es creciente el malestar del gobierno cordobés hacia el sistema de recaudación ideado por el ex ministro de EconomÃa MartÃn Lousteau.
El interior de Córdoba presiona y Schiaretti evalúa rechazar públicamente las retenciones móviles, agregaron. Sin embargo, consultado sobre el tema, el mandatario provincial prefirió la cautela: "Por ahora no es el momento de hablar de eso".
"Hay que volver al diálogo", insistió luego.
-Pero el diálogo parece roto.-Entonces hay que generar nuevos canales de diálogo. Es central en este conflicto. Nada se va a resolver sin diálogo.
-¿Cómo se imagina una salida de este conflicto?-Hay una sola manera de salir: que ambos entiendan que algo tienen que ceder. Si no, no hay solución. Y también creo que el campo no debe tomar ninguna medida que afecte al resto de la sociedad.
-¿Se refiere a los cortes de rutas y al desabastecimiento?
-SÃ.
-¿Y hacia qué modelo considera que hay que ir?
-En lÃneas generales, creo que la Argentina tiene que ser capaz de garantizar el abastecimiento completo del mercado interno y, a la vez, estar en condiciones de responder a la demanda del mundo.
-Pero ¿con retenciones móviles o sin ellas?-Antes de hablar de eso prefiero escuchar a los ruralistas.
-El campo cordobés le pidió que presione más al Gobierno para que ceda con las retenciones. ¿Qué hará usted?
-Voy a defender siempre el sistema agroalimentario cordobés, porque es el puntal del desarrollo en mi provincia. Yo defiendo la economÃa de los cordobeses, y estoy convencido de que no hay crecimiento sin el campo.
-¿Debe tomarse esto como una toma de posición en el conflicto?
-A mà me eligieron los cordobeses para que defienda los intereses de Córdoba, pero esto no significa que no apoye el proyecto del Gobierno.
-¿Se siente tironeado por ambos sectores?-No, para nada.
-Pero el Gobierno le pide que se haga presente en los actos de la Presidenta y el campo cordobés le exige que rechace el plan de la Casa Rosada.
-No creo en los maniqueÃsmos. La vida no es blanco o negro. Yo tengo claro que voy a privilegiar siempre mi provincia por sobre la pertenencia partidaria. Para eso me eligieron. Pero no estoy en contra del Gobierno.
Por José Ignacio Lladós
De la Redacción de LA NACION
El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, admitió ayer una desaceleración en la economÃa de su provincia. "Esta situación ha generado dificultades económicas que ya percibimos en el propio gobierno de Santa Fe", sostuvo Binner, abordado por los periodistas luego de presidir un acto en la Casa Gris. Consultado sobre una posible desaceleración de la economÃa local, Binner respondió que "de hecho la hay". Sin embargo, mantuvo un tono conciliador con el Gobierno. "Tenemos la obligación de llevarnos bien", afirmó el socialista, y repitió que "si al gobierno nacional le va bien, va a ser muy favorable para Santa Fe".
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