17 de mayo de 2008, 12:24 AM
Enrique Rubio
Sharm el Sheij (Egipto), 17 may (EFE).- Muchos se han empeñado en llamarla "la ciudad de la paz", pero Sharm el Sheij, el enclave turÃstico favorito para las cumbres en Oriente Medio, se asemeja más por su historia a "la ciudad de los intentos".
El presidente de EEUU, George W. Bush, y sus aliados en la región llegaron hoy a esta ciudad costera egipcia donde les espera, como cada vez que se celebra en ella una reunión de alto nivel, una auténtica fortaleza con centenares de turistas como testigos accidentales.
Sharm el Sheij tiene ya una larga experiencia en blindarse como una tortuga y acoger dentro de ella a los lÃderes mundiales, que la mayorÃa de las veces salen de aquà con buenas palabras pero escasos resultados.
Desde 1996, cuando el presidente egipcio, Hosni Mubarak, la escogió por primera vez como su lugar fetiche para recibir a los mandatarios extranjeros, toda personalidad relevante en la región ha pasado por sus lujosos hoteles y cristalinas aguas.
Lo cierto es que Sharm el Sheij poco tiene que ver con el resto de Egipto.
Si en las calles de El Cairo, AlejandrÃa o Asuán el velo es la norma, en "Sharm" no es complicado ver a turistas de todo el mundo -aunque con claro predominio de rusos- con sus espaldas enrojecidas al aire y mujeres con biquinis mÃnimos.
Situada sobre el estratégico estrecho de Tirana, en la penÃnsula del SinaÃ, y con uno de los arrecifes de coral más apreciados por los submarinistas de todo el mundo, la ciudad será de nuevo estos dÃas una torre de marfil para sus visitantes.
A los beduinos del SinaÃ, sus habitantes originarios cuando no era más que un pueblecito de pescadores, ni siquiera les está permitido entrar en la ciudad.
Los egipcios que trabajan aquà han sido "importados" desde distintos lugares del paÃs para aliviar la superpoblación alrededor del Nilo.
Pero, además, Sharm el Sheij será otra vez estos dÃas el centro de muchas miradas que, a fuerza de fracasos anteriores, son más bien de escepticismo.
Hace doce años, Mubarak reunió aquà a representantes de EEUU, Francia, Italia, Reino Unido y los paÃses árabes en una cumbre mundial sobre el terrorismo, que fue la primera de una larga lista de cumbres bienintencionadas pero poco fructÃferas.
En 2000, israelÃes y palestinos alcanzaron en esta ciudad un acuerdo para retomar las negociaciones de paz, suscrito por Yaser Arafat, fallecido en noviembre de 2004, y el entonces primer ministro israelà Ehud Barak, hoy titular de Defensa.
Pese a que se pactó una retirada progresiva israelà de Cisjordania y la liberación de 350 presos palestinos, poco después estalló la Intifada de Al Aqsa, que convirtió el memorándum en papel mojado.
En 2005, una nueva cumbre consiguió frenar la Intifada (levantamiento), pero tampoco llegó a impulsar de forma efectiva el proceso de paz.
Y, más recientemente, los paÃses vecinos de Irak y las potencias occidentales se comprometieron en Sharm el Sheij a ayudar económicamente a este paÃs, pero los acuerdos alcanzados parecen haber caÃdo en el olvido menos de un año después.
En cualquier caso, "Sharm" sigue agitando orgullosa la bandera de "Ciudad de la Paz" que la UNESCO le otorgó por su simbolismo.
Gracias a esa fama, la ciudad confÃa en recuperar poco a poco a parte de los turistas, sobre todo italianos, que dejaron de venir después de los trágicos atentados de 2005, cuando murieron más de 80 personas en siete explosiones.
Y probablemente también espera vincular su nombre, por fin, a un verdadero acuerdo de paz que perdure en el tiempo. EFE
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2008 EFE.