23 de julio de 2008, 11:03 AM
Carlos Alberto Cheppi nació en Mar del Plata en 1955 es ingeniero agrónomo y trabaja en el INTA, cuya presidencia dejará para pasar a la SecretarÃa de Agricultura, desde 1983.
De filiación netamente kirchnerista y muy cercano al ministro de Planificación, Julio De Vido, Cheppi tuvo participación activa en la firma de convenios de cooperación tecnológica con Venezuela.
Estos acuerdos incluyeron la venta de maquinaria agrÃcola argentina con destino a ese paÃs, del orden de los 100 millones de dólares anuales durante cinco años.
Espacio. En términos de polÃtica agropecuaria, Cheppi, como sus antecesores, no tendrá mucho margen para la decisión. El hombre llegarÃa a un organismo virtualmente desmantelado por la administración Kirchner, con buena parte de sus cargos vacantes desde hace más de un año y varias de cuyas funciones fueron transferidas a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) y la SecretarÃa de Comercio Interior.
En 2003, Cheppi fue el encargado de redactar el capÃtulo agropecuario de la plataforma electoral del Frente para la Victoria que llevó a Néstor Kirchner a la presidencia, y por eso siempre se especuló con su desembarco en la SecretarÃa de Agricultura.
Sin retenciones. En esa plataforma, entre otras cosas, el candidato a secretario propuso eliminar progresivamente las retenciones a las exportaciones de granos. Ese documento contemplaba "Una vez alcanzado el equilibrio fiscal y en la medida de las posibilidades presupuestarias, comenzar un proceso de eliminación de las retenciones a las exportaciones".
Sin embargo, cuando el kirchnerismo daba batalla para imponer las resolución 125 de retenciones móviles, el mismo Cheppi expuso en el Congreso en favor del Gobierno aportando datos técnicos. Esas exposiciones en el Senado y en la Cámara de Diputados le valieron una mini rebelión en el INTA, un organismo autárquico compuesto por técnicos de reconocido prestigio entre los hombres de campo. En las oficinas que el INTA tiene en todas las provincias, en general, los números que manejan los asesores técnicos suelen confirmar las posiciones del sector agropecuario.
Agenda. Cheppi se encontrará con una agenda agropecuaria cargada y urgente, y con escaso margen para decidir soluciones. La lista de temas pendientes de la gestión Kirchner incluye: la severa crisis que atraviesa la ganaderÃa, sobre todo por las fuertes limitaciones para la exportación; la situación de la lecherÃa, cuya producción cae sistemáticamente desde hace más de un año y que encuentra a los tamberos en pie de guerra reclamando mejoras en el precio que perciben por la leche cruda; las condiciones de comercialización del trigo y otros granos, afectados por la polÃtica de precios máximos de Comercio Interior; la situación de las economÃas regionales, como el algodón o el arroz; el fuerte aumento de los insumos agropecuarios-cuyos precios están directamente vinculados al valor internacional del petróleo y los minerales-, entre otras cosas.
Limitado. El funcionario llega a un área debilitada, que desde hace años se limita a programas de fomento y actividades de capacitación menores. La Oncca, que distribuye alrededor de 2000 millones de pesos en subsidios y reparte la codiciada cuota Milton -los cortes de mayor calidad y precio que la Unión Europea compra en condiciones arancelarias preferenciales- pasó a controlar también los registros de exportaciones de granos, en los que las empresas exportadoras deben anotar sus ventas para poder luego embarcar la mercaderÃa. Antes, ya habÃa mucho terreno ante el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que llegó a fijar precios máximos para la tonelada de trigo y la hacienda en pie.
Con Moreno y con Ricardo Echegaray, presidente de la Oncca, dos hombres incondicionales de Néstor Kirchner, deberá lidiar Cheppi, tercer secretario de Agricultura del kirchnerismo. El primero habÃa sido Miguel Campos, que también fue fusible en una crisis anterior con el campo, vinculada a la intervención en los mercados agropecuarios, a las retenciones y la crisis de la ganaderÃa. El segundo, el ahora renunciante Javier de Urquiza, un ex radical productor de ovinos que llegó de Santa Cruz junto con los Kirchner. Sus dos predecesores tuvieron escasÃsimo margen de maniobra en un esquema de polÃtica económica definido por el propio presidente, en el que es difÃcil encontrar siquiera un ministro con iniciativa propia.
Formación. Cheppi, a diferencia de Urquiza y Campos, tiene una formación especÃfica más sólida en materia agrÃcola, la principal actividad económica en el campo argentino, y la más incomprendida por el matrimonio Kirchner. Ese conocimiento más exhaustivo de la producción de granos es la que despierta cierto optimismo entre los productores.
En 1991 Cheppi fue designado Interventor del Consejo Agrario Provincial de Santa Cruz, en 1993 fue Director por Concurso de la Estación Experimental Agropecuaria Hilario Ascasubi del INTA.
En 1997 integró el equipo técnico que formuló el Programa para Productores Familiares PROFAM, aprobado por el Consejo Directivo del INTA.
En enero de 2000 fue nombrado director provincial de Desarrollo Rural del Ministerio de Agricultura, GanaderÃa y Alimentación de la Provincia de Buenos Aires. En julio de 2003, se convirtió en vicepresidente del INTA y un año más tarde asumió la presidencia del organismo.
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