8 de mayo de 2008, 03:44 PM
BUENOS AIRES (AFP) - La tensión entre el gobierno argentino de Cristina Kirchner y los agricultores recrudecÃa el jueves por una nueva huelga que frenó la venta de granos, pero sin afectar aún el abastecimiento de alimentos ni los embarques de exportación, dijo a la AFP una fuente de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
"En los puertos de Rosario (300 km al norte) está prácticamente colmada la capacidad de almacenaje y eso permite que no haya efecto inmediato para los embarques previstos en los próximos dÃas", dijo el presidente de la Bolsa cerealista, Ricardo Forbes.
Unos 2.000 camiones cumplÃan este jueves tareas de descarga luego de que el miércoles llegaron unos 10.000 a ese puerto, el más importante de la exportación agrÃcola, localizado sobre el rÃo Paraná.
No obstante, Forbes advirtió que la exportación de granos "es un proceso de tal intensidad logÃstica que un bache (interrupción) de ocho dÃas trae consecuencias ya que todo lo que quita previsibilidad, le va restando puntos a Argentina como proveedor confiable".
Agricultores argentinos se mantenÃan a la vera de las rutas bloqueando el paso de camiones con cereales, tras decidir suspender durante ocho dÃas la comercialización de granos para exportación, al fracasar las negociaciones durante una tregua que siguió a 21 dÃas de huelga en marzo.
La medida fue resuelta el miércoles por las cuatro entidades que representan a miles de pequeños, medianos y grandes productores agrarios del paÃs, en particular de la Pampa húmeda, la más rica y productiva del paÃs.
En la ruta 14, cerca de la ciudad de Gualeguaychú (230 km al norte), uno de los focos de la protesta, los productores interceptaban el jueves a camiones cargados con cereales pero dejaban pasar el resto de las mercancÃas para abastecer el mercado interno.
En esa ruta, llamada del Mercosur, anunciaron que detendrán a partir de las 20H00 horas (23H00 GMT) del jueves a todos los transportistas provenientes de paÃses vecinos.
Eduardo Buzzi, lÃder de la Federación Agraria que nuclea unos 100.000 productores pequeños, advirtió que "estaba claro que en el gobierno no hay capacidad de resolver, no hay voluntad de negociar, porque sienten que hay una derrota polÃtica en cada cosa que se concede al que demanda".
Pero el ministro del Interior, Florencio Randazzo, fustigó a la huelga al calificar como "una amplia irresponsabilidad lo que está sucediendo".
Los productores se pusieron en pie de guerra el 11 de marzo pasado cuando el gobierno anunció la aplicación de retenciones (impuestos a las ventas externas) móviles sobre la soja, el mayor producto exportable de Argentina.
"Acá lo que está en discusión es el precio de los alimentos. Cuando se decidieron las retenciones móviles fue para que los precios internos no queden acoplados a los internacionales", aseguró Randazzo.
La inflación es uno de los mayores problemas del paús y ronda un nivel anual de 20% a 30% según consultoras privadas.
La puja con el campo guarda relación con la renta del llamado 'oro verde', la soja, que generará este año unos 24.000 millones de dólares, de los cuales el fisco intenta captar unos 11.000 millones por la vÃa de impuestos, lo que el campo considera confiscatorio.
La producción de soja en la campaña 2007-2008 está estimada en 47 millones de toneladas, de las cuales 35 millones son derivados para la producción de harinas y aceites de soja, dijo a la AFP Jorge Portin, director de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario.
Durante los 21 dÃas de paro agrario en marzo, en lugar de procesarse 2,3 millones de toneladas de soja, las fábricas procesaron 1,1 millones, precisó.
Argentina es además el segundo exportador mundial de maÃz, detrás de Estados Unidos, con un potencial de exportación de unas 13 millones de toneladas sobre una producción de 21 millones de toneladas.
A finales de abril, unos 3,6 millones de toneladas de maÃz habÃan sido embarcados al exterior.
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