6 de julio de 2008, 01:58 PM
PARIS, 6 Jul 2008 (AFP) - La ex rehén colombo-francesa Ingrid Betancourt dedicó este domingo a sus amigos y familiares, lejos de las cámaras, para reponer fuerzas y encarar la apretada agenda que aún le espera.
Poniendo en práctica sus ganas de "desconectar un poco", almorzó en un restaurante parisino con el ex primer ministro francés Dominique de Villepin, su "amigo" y antiguo profesor de Ciencias PolÃticas que no habÃa asistido a ninguna recepción oficial en honor de la ex rehén desde su llegada el viernes a ParÃs.
"Esta alegrÃa, si querÃa compartirla con alguien, es evidentemente con él", declaró Ingrid Betancourt antes de desplazarse a la céntrica iglesia de San Sulpicio para rezar. Una veintena de fotógrafos y de camarógrafos estaban allÃ.
Muy devota, la ex rehén ya agradeció a Dios en otras ocasiones el "milagro" de su liberación.
En este domingo de descanso, Ingrid Betancourt quiso no obstante transmitir un mensaje a los rehenes que siguen en la selva en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
"Sé que la libertad será para muy pronto", aseguró en el hotel donde se aloja con su familia.
Lo hizo en declaraciones en directo a radio Caracol, en el programa que los rehenes pueden seguir desde la medianoche hasta las cinco de la madrugada y a través del cual ella recibió los mensajes que le envió su madre durante sus seis interminables años y cuatro meses de cautiverio.
Ingrid Betancourt dice que quiere pasar más tiempo "a solas" con sus hijos Melanie, de 22 años, y Lorenzo, de 19.
"Estamos ansiosos por estar juntos con horas por delante para contarnos muchas cosas", declaró el sábado por la noche por televisión.
Entre declaraciones públicas, entrevistas y recepciones oficiales, la ex rehén no para de contar las vivencias de su cautiverio, su alegrÃa por haber recobrado su libertad el miércoles en una operación del ejército colombiano y de dar gracias a todos aquellos que han luchado por su causa.
Este fin de semana explicó que tenÃa "necesidad" de ese contacto voraz con el mundo exterior.
"QuerÃa decir a los franceses cuánto los quiero, poder estar ahà con ellos fÃsicamente. Lo necesitaba tanto como el descanso", confesó.
Los médicos que la examinaron el sábado en un hospital militar de ParÃs le recomendaron descanso y la "colmaron de buenas noticias", aseguró Ingrid Betancourt, "sorprendida" por no tener secuelas fÃsicas tras las numerosas enfermedades que padeció y los malos tratos a los que fue sometida.
De todos modos la agenda de la ex rehén, que planea "regresar a Colombia dentro de unos dÃas", sigue estando cargada. Es posible que acuda a la Asamblea Nacional francesa.
Y la próxima semana quiere viajar al Vaticano e ir al centro de peregrinación mariana de Lourdes, en el suroeste de Francia.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, también la invitó al desfile del 14 de julio, fiesta nacional, en la avenida de los Campos ElÃseos para ser condecorada con la legión de honor.
A un plazo más largo, Ingrid Betancourt desea dar preferencia a la "lucha para hacer que se libere a los rehenes en Colombia y en el resto del mundo".
La ex rehén también piensa escribir una obra teatral "para que la gente comprenda (...) lo que somos en el fondo. Podemos ser ángeles pero también podemos ser demonios para los demás", explicó.
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