19 de julio de 2008, 01:48 PM
QUNU, Sudáfrica (AFP) - Cerca de 500 invitados, entre ellos dirigentes sudafricanos, compañeros de lucha y allegados, continuaron el sábado la celebración de los 90 años de Nelson Mandela, el viejo héroe de la lucha contra el apartheid, en un banquete en su pueblo natal de Qunu (sureste).
Thabo Mbeki, quien fuera el vicepresidente de Mandela antes de convertirse en el segundo jefe de Estado negro de Sudáfrica en 1999, y Jacob Zuma, lÃder del partido Congreso Nacional Africano (ANC, en el poder), favorito para ocupar la presidencia del paÃs el año próximo, figuraban entre los 500 invitados de esta gran fiesta que se llevó a cabo bajo una gran carpa instalada cerca de la residencia del ex presidente (1994-1995).
"Estamos reunidos para celebrar la vida y la herencia de un padre, de un abuelo, de un camarada, de un combatiente, de un hombre de Estado y constructor de la nación", declaró Zuma en un breve discurso.
"Tu vida nos recuerda que la libertad jamás es gratuita", declaró por su parte Mbeki, en homenaje a los sacrificios de Mandela.
El arzobispo anglicano Desmond Tutu, quien como Nelson Mandela fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz, y el ex presidente de Zambia Kenneth Kaunda, también fueron invitados a esta celebración en la cual se sirvieron platos tradicionales como cabeza de oveja y mondongo.
Miembros de la familia, del clan Xhosa de Mandela, muchos de ellos con vestidos tradicionales, también asistieron a las celebraciones.
El viernes, Mandela pasó su cumpleaños con su familia, pero la fiesta del sábado dio una oportunidad a sus numerosos admiradores de manifestarle personalmente sus mejores deseos en la aldea de Qunu, una zona rural del Cabo Oriental.
Los habitantes de Qunu pudieron participar en la fiesta, aprovechando en una atmósfera festiva de las bebidas y alimentos puestos a su disposición en varias mesas en la propiedad de los Mandela.
En una rara entrevista concedida a un grupo de periodistas, Mandela denunció el viernes las desigualdades y la pobreza que afectan a su paÃs, después de 14 años de democracia multirracial.
"Hay muchos ricos en Sudáfrica y podrÃan compartir sus riquezas con aquellos que no han tenido la suerte de salir de la pobreza. Nuestro pueblo es presa de la pobreza", dijo.
Acceder a Mandela --el deseo de muchas personas durante este fin de semana-- será cada vez más difÃcil, según su Fundación. Su familiares y allegados prometieron preservarlo al máximo en el futuro.
"Sus apariciones en público van a ser reducidas, la prioridad será para sus encuentros con camaradas, amigos y familiares. Es importante que conserve su energÃa para lo que verdaderamente le gusta", advirtió Achmat Dangor, presidente de la Fundación Nelson Mandela.
Aunque Mandela se retiró de la vida pública hace cuatro años, ha continuado su actividad en su fundación caritativa, reuniendo millones de dólares para ayudar a las vÃctimas del sida y a los niños pobres.
Los jóvenes tuvieron la posibilidad de expresar su admiración en una exposición de pinturas realizadas por niños de todo el mundo que es exhibida en el Museo Nelson Mandela, a poca distancia de Qunu.
"El museo es lo que Madiba (el nombre del clan de Mandela) representa: humildad, valentÃa y sabidurÃa", dijo Kader Asmal, presidente de su junta administrativa y ministro de Educación durante la presidencia de Mandela.
Mensajes de video grabados por el candidato presidencial demócrata norteamericano Barack Obama y el arzobispo Desmond Tutu fueron exhibidos en dicho museo, ubicado a unos 3 km de la casa de Mandela, dijo a la AFP un miembro de su familia.
Mandela estuvo preso durante 27 años por su prominente papel en la lucha contra el régimen del apartheid en Sudáfrica, antes de ser liberado en 1990. En 1994 fue elegido presidente.
El ex mandatario, quien durante largo tiempo fuera un héroe de la mayorÃa negra en Sudáfrica, conquistó a la minorÃa blanca desarrollando una polÃtica de reconciliación racial antes de dejar el poder después de un solo perÃodo en la presidencia.
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