23 de noviembre de 2009, 10:30 AM
CARACAS (AFP) - La fuerte polarización polÃtica latente en Venezuela se torna más grave en su capital, Caracas, dividida por un "muro de BerlÃn ideológico" especialmente visible tras las municipales de noviembre de 2008, que mostraron la incapacidad de sus autoridades para unirse y gobernar.
"Caracas es ingobernable por la incapacidad de ponerse de acuerdo en generar polÃticas conjuntas", dijo a la AFP el analista polÃtico José Carrasquero. "Cada municipio va por su lado, sin que haya un ente articulador de todas las polÃticas de la ciudad", añadió.
La inseguridad, el tráfico que colapsa sus calles prácticamente todo el dÃa, los problemas de vivienda, la deficiencia de los servicios básicos como la recolección de basura o la distribución de agua o electricidad se agravan debido a la incomunicación y la guerra polÃtica entre sus autoriades.
Las consecuencias de esta situación la sufren los cinco millones de habitantes de la ciudad.
Desde 2000, Caracas se divide en cinco municipios con sus respectivos alcaldes.
La muralla virtual separarÃa a Libertador, el más grande y con mayor población, que está gobernado por un alcalde afÃn al gobierno del presidente Hugo Chávez, de los otros cuatro (Baruta, Sucre, Chacao y El Hatillo), dirigidos por opositores.
La responsabilidad de la coordinación municipal recae en el alcalde metropolitano, el opositor Antonio Ledezma, quien desde que fue elegido en noviembre de 2008, vio progresivamente recortadas sus atribuciones por el gobierno.
Un año después de su elección, la falta de recursos ha impedido que "Ledezma cumpla muchas de sus propuestas de campaña" y pase a ser una especie de "'ombudsman' (defensor) de la ciudad", indica Carrasquero.
"Para el próximo año nos recortaron en 90% nuestro presupuesto. Es un ataque polÃtico que no es contra mÃ, sino contra la ciudad de Caracas", lamentó Ledezma, en declaraciones a la AFP.
"Ahora vamos a por un presupuesto basado en la imaginación, la creatividad, la participación, las donaciones y el esfuerzo, que tenemos que multiplicarlo", agregó.
En abril, el Parlamento venezolano, de mayorÃa oficialista, creó el cargo de jefe de gobierno del Distrito Capital, elegido directamente por Chávez, lo cual redujo aún más las competencias del lÃder opositor.
La nueva figura de jefe del Distrito Capital, ejercida por Jaqueline FarÃa, terminó de levantar esta "especie de muro de BerlÃn entre Libertador y el resto de la ciudad, que es de carácter ideológico y que no viene acompañado de una mejora en la calidad de vida de los caraqueños", añade Carrasquero.
"Dejando de lado a Ledezma y a los otros cuatro alcaldes opositores, el gobierno logra evitar el reto de medir su capacidad de ser eficaz, eficiente en obras para la ciudad", sostuvo.
Otra de las situaciones que se agrava debido a esta guerra polÃtica es la inseguridad, el problema que más angustia a sus habitantes.
Ni el alcalde metropolitano ni la jefa de gobierno tienen a su cargo un cuerpo policial. La seguridad de la capital está en manos del ministerio del Interior, que asumió el control de la policÃa metropolitana en febrero de 2009.
"La población está muy confundida (...). No hay diferencias claras entre cuáles son las responsabilidades de un alcalde metropolitano, de un alcalde de un municipio o incluso del mismo gobierno central, incluyendo a la jefa de gobierno", explicó Luis Vicente León, de la encuestadora Datanálisis.
Ledezma recalca que quiere recuperar el control de esta policÃa, mientras FarÃa ha insistido en que la solución para la inseguridad reinante pasa por "tomar las calles y caminarlas de dÃa y de noche".
Pero por ahora, Caracas sigue siendo una de las ciudades más violentas de América Latina, y en sus calles mueren asesinadas entre 30 y 40 personas cada fin de semana, según datos extraoficiales.
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