11 de febrero de 2008, 07:19 PM
AUSTIN, Texas, EE.UU. (AP) - Es conocido como el estado donde vive el presidente George W. Bush, una plaza fuerte del Partido Republicano y el conservadurismo.
Esa imagen familiar de Texas está tiñéndose rápidamente del color azul demócrata, al estar programadas para el 4 de marzo las elecciones primarias de ese partido y entonces miles de votantes nuevos, residentes de zonas urbanas e integrantes de minorÃas saldrán a votar para elegir a un candidato presidencial entre los senadores Barack Obama y Hillary Clinton.
El respaldo hispano es crucial para los demócratas en Texas, donde hay 228 delegados en disputa para la Convención Nacional y los latinos podrÃan significar la mitad de los votos demócratas el dÃa de las elecciones primarias.
Por ello, ambos candidatos han comenzado sus campañas con fuerza en el estado.
Clinton visitará el martes a la ciudad fronteriza de El Paso y San Antonio, asà como Corpus Christi y el Valle del RÃo Grande el miércoles en busca del apoyo hispano.
Por su parte, la campaña de Obama anunció el lunes que estará iniciando la transmisión de comerciales por televisión en todo Texas enfocados en los programas de salud, uno de los temas centrales en la campaña de Clinton. Los anuncios se comenzarán a trasmitir en estaciones en inglés el martes, y su campaña anunció que comenzarán pronto las pautas comerciales en español.
"Texas está a punto de convertirse en el centro del universo electoral", indicó el representante estatal Juan GarcÃa, de Corpus Christi, un simpatizante de Obama. "Será un viaje vigoroso e histórico por todo el estado".
GarcÃa dijo que Obama visitará Texas a finales de este mes y tendrá que batallar para superar años de trabajo de base que han desarrollado los Clinton en el estado.
El ex presidente Bill Clinton es tan popular en el sur de Texas que su fotografÃa aún se encuentra en muchos restaurantes de comida mexicana, un lugar a menudo reservado para polÃticos locales muy queridos, o para la Virgen de Guadalupe.
Hillary Clinton, por su parte, habla de las estupendas relaciones que guarda con los demócratas de Texas, que datan desde su trabajo para la campaña presidencial fracasada de George McGovern en 1972.
Obama podrÃa ser relativamente nuevo en Texas, aunque estuvo en dos manifestaciones bastante concurridas el año pasado en Austin, la ciudad más liberal del estado. Además, ha logrado respaldos importantes de personalidades de Houston y Dallas.
Su campaña por televisión no será barata en este estado de 23 millones de personas. El costo normal es de un millón de dólares a la semana para iniciar una campaña de anuncios en todo el estado y que busque saturar aproximadamente unos 24 mercados televisivos en Texas.
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