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Impacto AP: De a poquito, Obama recauda fortunas y mobiliza gente

9 de mayo de 2008, 11:05 AM

WASHINGTON (AP) - Kriss Riggs no es de esas personas que gastan dinero en la política.

"Incluso cuando podía hacerlo a través de mi declaración de impuestos, me negaba", comentó Riggs, un fotógrafo de 60 años de Blue River, en el estado de Oregon. Aludía a la posibilidad que se le da al ciudadano estadounidense de hacer aportes al proceso electoral mediante sus declaraciones impositivas anuales. Sobre ese dinero no se paga impuestos.

Lo mismo dice Kate Schwartz, experta en mercadeo de 24 años, de Chicago. Los jóvenes, afirma, no se interesaban demasiado en la política.

"Mucha gente de mi generación se mantenía al margen", señaló.

No esta vez.

Riggs y Schwartz son parte del ejército de 1.500.000 personas que han aportado dinero a la campaña de Barack Obama. Decenas de entrevistas con donantes y un análisis financiero de la AP revelan cómo contribuyentes de estratos sociales humildes, que aportan sumas bajas, han llenado las arcas de Obama y lo han encaminado hacia la nominación presidencial demócrata.

En total, la campaña de Obama recaudó una cifra récord de 226 millones de dólares, la mayor parte a través de la internet. Su base de donantes es más grande que la que tuvo todo el Partido Demócrata en el 2000.

Los donantes no son pescados grandes que aportan sumas abultadas. El 90% da 100 dólares o menos, y el 41% aporta no más de 25 dólares, según la campaña de Obama. Las contribuciones pequeñas representan el 45% de sus fondos, comparado con el 30% de Hillary Rodham Clinton y el 23% del republicano John McCain.

Riggs y Schwartz son dos ejemplos de cómo hizo Obama para recaudar fortunas: ninguno de los dos había donado dinero a un candidato en el pasado, pero hicieron aportes a la campaña de Obama en más de una ocasión y esperan seguir haciéndolo. Además, colaboran de otras formas, atendiendo teléfonos y participando en actividades barriales.

Entrevistas con donantes pequeños de todo el país arrojan el mismo resultado: se trata de gente que quiere evitar que Obama dependa de los aportes de las grandes corporaciones y de sectores con intereses especiales.

Aaron Alpern, un actor de Chicago de 46 años, dice que los donantes como él "no tienen la influencia de una gran corporación, pero le damos a él libertad" para no tener que asumir compromisos con nadie.

Un análisis de la AP revela las características de los donantes de Obama.

Están más dispersos que los de Clinton. Obama recibió donaciones originadas en 14.000 códigos postales, 2.000 más que Clinton y 5.000 más que McCain.

Obama es particularmente fuerte entre los jóvenes y recibió 303.000 dólares de estudiantes. Clinton recibió menos de 100.000 y McCain menos de 20.000 de ese sector.

Las campañas no están obligadas a revelar información detallada de los donantes que aportan menos de 200 dólares, por lo que se sabe poco de ellos. Pero sí dan detalles de quienes aportan más de 200 dólares, como Timothy Sweeney, un estudiante de medicina de Chicago.

Sweeney dice que considera a Obama una persona "de principios" y que hizo aportes pequeños que se fueron incrementando, hasta llegar a los 300 dólares.

Obama, señaló, parece "honesto, decente y merece estar en la contienda".

El senador de Chicago también recibe muchos aportes de personas de raza negra. Obama recaudó 150.000 dólares en contribuciones de menos de 200 dólares en zonas postales en las que el 90% de los residentes son negros. Clinton recibió 20.000 dólares y McCain 2.140.

Obama recibe el 20% de sus donaciones de individuos que aportan el máximo permitido, 2.300 dólares. Esos aportes representan el 34% de los fondos de Clinton y el 39% de los de McCain.

El impacto de los donantes que aportan sumas pequeñas es innegable en la campaña de Obama y le permitió cubrir todas sus necesidades en la maratónica batalla con Clinton. Además, Obama pudo darse el lujo de pasar más tiempo comunicándose con el electorado y menos en actos de recaudación de fondos.

Los donantes de Obama, por otra parte, con frecuencia pasan a colaborar de una forma más directa en la campaña.

"Cuando alguien hace un aporte, inmediatamente lo llamamos y le preguntamos si quiere ser parte de nuestra organización", expresó el director de la campaña de Obama, David Plouffe. "Y en todos los estado tenemos una buena base de apoyo".

Obama puede darse el lujo de pedir más dinero a sus donantes en vista de que solo el 2% contribuyó el máximo permitido, 2.300 dólares. Su lista de contactos mediante correos electrónicos, por otra parte, tiene más de 3 millones de nombres y constituye una buena base para conseguir más donantes en el futuro.

Plouffe, no obstante, sostiene que "no consideramos nuestra comunidad cibernética como un cajero automático", sino más bien como una red de partidarios que está dispuesta a ayudar de distintas formas.

Michael Malbin, director ejecutivo de Instituto sobre Financiación de Campañas, dice que cualquier contribución, por pequeña que sea, hace que el votante se sienta partícipe en la campaña. Agregó que Obama aprendió muy bien las lecciones del activista comunal Saul Alinsky, quien resaltaba la importancia de que la gente donase aunque fuese 50 centavos porque eso los hacía sentirse comprometidos con la causa. Obama estudió detenidamente la prédica de Alinsky.

Malbin señala que los donantes de Obama son muy distintos a los que tuvo su correligionario Howard Dean en el 2004. Dean también recaudó mucho dinero a través de la internet, pero no logró que esos donantes participasen activamente en su campaña.

"No basta con recibir una pequeña suma", expresó Malbin. "Hay que incorporar a esa gente a la campaña. Debe aportar dinero y ofrecerse como voluntaria".

Al menos del 20% de los donantes de Obama nunca habían aportado dinero a una campaña, según Plouffe.

Bonnie Reagan es una de ellas.

Reagan, una consultora de 56 años de Nashville que jamás había hecho una donación, envió dinero una docena de veces y lleva donados casi 1.000 dólares. Además, atendió teléfonos en un local de Obama durante las primarias iniciales.

Gerald Cook, un ingeniero aeroespacial jubilado de 67 años, hace que su banco deposite automáticamente 25 dólares en la campaña de Obama todos los meses, a los que él añade "unos centavos más". También colaboró con la campaña antes de las asambleas de Colorado.

Larry Levine, director de una organización de servicios comunitarios de Hinton, una pequeña localidad de Virginia Occidental, dona entre 50 y 100 dólares cada dos o tres semanas.

El gran interrogante es si toda esta gente que movilizó Obama seguirá apoyando al Partido Demócrata en caso de que Obama pierda.

"Si Obama no gana, olvídense de mí", advirtió Rosanna Williams, una jubilada de 82 años que lleva donados 500 dólares a Obama.

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Los redactores de AP Ann Sanner, Christine Simmons, David Pace y el editor del banco de datos Troy Thibodeaux contribuyeron con este despacho.

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