10 de noviembre de 2009, 10:45 PM
JARRATT, Virginia, EE.UU. (AP) - John Allen Muhammad, el cerebro de los disparos selectivos de octubre del 2002 que mataron a 10 personas y generaron terror en la región de Washington, D.C., fue ejecutado el martes.
Muhammad murió por inyección letal a las 9:11 de la noche del martes en el Centro Correccional de Greensville, dijo Larry Traylor, portavoz de la institución.
Fue ejecutado por matar a Dean Harold Meyers en una gasolinera durante una serie de disparos selectivos que aterrorizaron a Maryland, Virginia y Washington, D.C., y dejaron 10 muertos durante un perÃodo de tres semanas. Su cómplice adolescente, Lee Boyd Malvo, fue sentenciado a cadena perpetua.
Traylor indicó que Muhammad no pronunció ni una sola palabra antes de morir.
"Extendemos nuestras condolencias no sólo a las familias y a los seres queridos de las vÃctimas, también a la familia y a los seres queridos de John Allen Muhammad. Es simplemente una situación generalizada de tragedia", señaló uno de los abogados de Muhammad, J. Wyndal Gordon.
Más temprano, Gordon habÃa descrito a Muhammad como una persona sin temor y que insistÃa en su inocencia.
"No tiene ningún miedo y morirá con dignidad, con una dignidad al borde del desafÃo", habÃa afirmado Gordon.
Los disparos selectivos aterrorizaron a la región y cada una de las vÃctimas fue asesinada cuando hacÃa sus tareas diarias: ir de compras, cargar gasolina, podar el pasto. Un niño fue muerto cuando entraba a su escuela.
Las personas permanecieron dentro de sus casas. Los que se aventuraban a salir se movÃan constantemente mientras caminaban o movÃan la cabeza para no convertirse en blancos fáciles.
El terror reinó hasta el 24 de octubre del 2002, cuando la policÃa capturó a Muhammad y a su cómplice adolescente cuando estos dormÃan en un auto que habÃan adaptado para que un francotirador disparara desde el maletero sin ser detectado.
Muhammad y Malvo también eran sospechosos de otros asesinatos en otros estados, como Luisiana, Alabama y Arizona.
La Corte Suprema de Justicia rechazó la apelación final de Muhammad y el gobernador de Virginia, Tim Kaine, denegó su pedido de clemencia, allanando el camino para la ejecución.
Cheryll Witz formó parte de los familiares de las vÃctimas que viajaron a Virginia para ver la ejecución.
Malvo confesó que él le disparó al padre de la mujer, Jerry Taylor, en un campo de golf de Tucson, Arizona, en marzo del 2002 por órdenes de Muhammad.
"El básicamente vio a mi padre expirar su último aliento. ¿Por qué no iba a verlo a él expirar su último aliento?", se preguntó ella.
Muhammad se reunió con sus familiares en las horas previas a su ejecución pero no tuvo un consejero espiritual, indicó Traylor.
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