20 de noviembre de 2009, 01:09 PM
WASHINGTON (AP) - Los lÃderes de la mayorÃa demócrata en el Senado seguÃan adelante con sus planes de someter el sábado al pleno de la cámara alta su proyecto de ley sobre la reforma de la salud, entre indicios de que cerrarán filas en torno al tema más importante hasta ahora para el presidente Barack Obama.
"No damos nada por sentado. Trabajamos duro para aunar a todos los demócratas a fin de lograr los 60 votos necesarios a fin de proceder a este histórico debate", dijo el segundo en importancia de la bancada demócrata en la cámara alta, Dick Durbin. "Espero que podamos apretar las filas".
El plan senatorial, de casi un billón (correcto) de dólares en 10 años, cubrirá a casi el 94% de los estadounidenses, según sus defensores, prohibirá a las empresas de seguros negar la cobertura a las personas con condiciones médicas existentes y obligará bajo pena de ley a casi todas las personas a adquirir seguro médico.
Para que el proyecto pase al pleno se necesitan 60 votos, lo que significa que tendrán que votar a favor los 58 senadores demócratas y dos independientes que generalmente lo hacen con los primeros.
En los últimos dÃas han aparecido tres senadores de dudosa votación, Ben Nelson, Mary Landrieu y Blanche Lincoln.
Nelson y Landrieu insinuaron en declaraciones cada uno por su lado que permitirán el comienzo del debate, lo que resaltarÃa la posición de Lincoln, que el próximo año encara una difÃcil reelección.
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