24 de noviembre de 2009, 08:08 PM
BAGDAD (AP) - Un alto funcionario planteó el martes aplazar los comicios generales de enero en Irak debido a un conflicto polÃtico entre la mayorÃa legislativa y un vicepresidente, quien insistió en vetar por segunda vez una ley electoral clave.
Una eventual demora de las elecciones y la fuerte percepción de la minorÃa sunà de que está siendo marginada polÃticamente han opacado las esperanzas de una reconciliación verdadera en Irak, un paÃs desgarrado por la guerra. Las asperezas y las sospechas radican en las divisiones étnicas y sectarias en Irak, agudizadas por pasados enfrentamientos cruentos.
En una protesta realizada el martes, un grupo de sunÃes _quienes acusan a la mayorÃa chià y a los curdos de conspirar en su contra_ amenazó con ausentarse en los comicios y recordó el boicot a principios del 2005 en el momento más álgido de la insurgencia sunÃ. Numerosos sunÃes, sin embargo, se han incorporado a la polÃtica desde entonces y no estarÃan dispuestos a perder su participación en la creación del Irak del futuro.
La Constitución iraquà estipula que las elecciones deben efectuarse en enero. Un aplazamiento ahondarÃa la incertidumbre mientras Irak se esfuerza por recuperarse de varios años de guerra.
"Es imposible efectuar las elecciones en enero desde el punto de vista legal y logÃstico", dijo Qassim al-Abudi, un alto funcionario de la Comisión Electoral Superior. "Vamos a esperar el resultado de la controversia antes de fijar otra fecha".
El vicepresidente Tariq al-Hashemi, de la comunidad sunÃ, ya habÃa vetado partes del proyecto de la ley electoral para que se concedieran más escaños a los iraquÃes que viven en el exterior, muchos de los cuales son sunÃes que huyeron de los enfrentamientos sectarios que siguieron a la caÃda de Saddam Hussein en el 2003.
El parlamento de Irak enmendó la ley el lunes con el respaldo de legisladores chiÃes y curdos, pero los representantes de la minorÃa sunà no participaron en la votación al afirmar que los curdos tendrÃan más curules a su costa.
"Lo ocurrido es un peligroso precedente que afectará negativamente la totalidad del proceso polÃtico", dijo la oficina de al-Hashemi en un comunicado. "Y los que respaldaron esta enmienda injusta e inconstitucional serán responsabilizados de todas sus consecuencias".
Al-Hashemi y los dos otros miembros del consejo presidencial tienen 10 dÃas para aplicar su poder individual de veto.
El presidente Jalal Talabani, de la comunidad curda, dijo en un comunicado que los lineamientos electorales cumplen las aspiraciones de todos los iraquÃes, "sin importar su religión, secta u origen étnico", y exhortó a al-Hashemi para que acepte la ley enmendada.
El parlamento puede invalidar un segundo veto con una mayorÃa de tres quintas partes de los 275 legisladores. Los chiÃes y los curdos representan casi el 80% de la población iraquà y tienen los legisladores suficientes para anular el veto y aprobar la ley.
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