8 de mayo de 2008, 02:25 PM
Por Brendan Kolbay
SANTA LUCIA LA REFORMA, Guatemala (Reuters) - Los Gobiernos centroamericanos están desembolsando dinero en efectivo, fertilizantes y comprando granos a los agricultores para evitar que los altos precios de los alimentos terminen de hundir a millones en la pobreza y el hambre.
Guatemala, en donde uno de cada dos niños ya sufre de malnutrición, está otorgando recursos de emergencia a miles de mujeres en las zonas más pobres del paÃs para que compren comida a sus familias.
El Salvador está repartiendo semillas de maÃz hÃbrido para elevar su producción y Nicaragua está comprando cosechas para después venderlas más baratas a los consumidores, cuyos bajos ingresos ingresos quedan cortos ante los rampantes precios.
América Central, la región más pobre de América Latina y que aún sufre los estragos de las guerras civiles de la década de 1980, espera eludir las violentas protestas por la ola alcista de precios que se han extendido por el mundo desde Camerún hasta Bangladesh.
Una combinación de factores que van desde los altos precios del petróleo a una creciente demanda de alimentos desde Asia, o el uso de cosechas para la generación de biocombustibles y la especulación en los mercados de futuros de las materias primas han elevado los precios globales de los alimentos procesados.
El precio del arroz casi se ha triplicado desde el comienzo del año, golpeando fuertemente a los importadores netos y a los consumidores de Centroamérica.
"Los precios de la comida han subido mucho desde hace tres meses, todo lo comestible ha subido bastante (...) y no tenemos dinero que nos alcance, pero de todos modos hay que sobrevivir," dijo MarÃa MejÃa, de 42 años, mientras hacÃa fila en una escuela en Guatemala a la espera de su ayuda.
El vicepresidente guatemalteco, Rafael Espada, repartió la semana pasada efectivo a unas 2,200 mujeres en el pueblo Santa LucÃa La Reforma, como parte de un plan oficial que contempla erogaciones de 50 millones de dólares.
Unos 190,000 hogares en las 45 zonas más pobres de Guatemala recibirán entre 40 y 80 dólares mensuales.
MarÃa usó el dinero para comprar una docena de huevos, arroz y frijoles para sus hijos.
NUEVOS POBRES
Las agencias de ayuda en la región temen que las medidas no sean suficientes para salvar a millones de la hambruna.
Si los precios de los alimentos siguen subiendo a tasas de dos dÃgitos y lo salarios siguen estancados, unos 30 millones de personas caerán en la pobreza en América Latina, la mitad de ellos en extrema pobreza, según un estudio de Naciones Unidas.
Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá podrÃan ser los más golpeados.
"Se está profundizando la pobreza extrema y se está creando un nuevo grupo de gente que está entrando en una situación de inseguridad alimentaria y nutricional," dijo Carlo Scaramella, jefe del programa de Naciones Unidas para la alimentación en El Salvador.
Justino Jiménez, quien cosecha varios productos en una zona montañosa en Panamá, dijo que los costos de producción han aumentado el último año en un 50 por ciento.
"Mi familia vivió aquà hace muchos años como agricultores, pero estoy pensando en hacer otra cosa, no se puede vivir de eso ahora," agregó.
Agricultores como Jiménez en la región de las Tierras Altas, que provee a Panamá mayormente productos de consumo cotidiano como la papa, han amenazado con detener sus actividades salvo que el Gobierno compre directamente lo que cosechan, sin recurrir a intermediarios.
Guatemala y Nicaragua ya han adoptado ese tipo de esquema.
(Reporte adicional de Andrew Beatty en Panamá, Iván Castro en Nicaragua, Raúl Gutiérrez en El Salvador; Traducido por Luis Rojas Mena)
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