16 de mayo de 2008, 06:55 PM
Por Aung Hla Tun
RANGUN (Reuters) - Lluvias torrenciales afectaron el viernes a los sobrevivientes del ciclón Nargis en Myanmar, mientras que la Junta Gobernante elevó el número de vÃctimas a más de 133.000 muertos o desaparecidos.
La cifra puso el desastre a la par con un ciclón que en 1991 causó la muerte a 143.000 personas en la vecina Bangladesh.
En una impactante actualización a una cifra que habÃa sido sugerida previamente por agencias de ayuda internacionales, la televisión estatal afirmó que 77.738 personas perecieron y que 55.917 estaban desaparecidas tras el paso de la tormenta del 2 de mayo en el paÃs controlado por militares, conocido anteriormente como Birmania.
Un máximo de 2,5 millones de personas intentan sobrevivir en la zona del delta del rÃo Irrawaddy, con miles que acudieron hasta las carreteras para rogar por ayuda, en ausencia de grandes operaciones de asistencia humanitaria del Gobierno o extranjeras.
En la localidad de Kunyangon, 100 kilómetros al suroeste de Rangún, hombres, mujeres y niños permanecÃan en medio del lodo y la lluvia con sus manos juntas en señal de súplica ante el paso ocasional de cualquier vehÃculo.
"La situación ha empeorado en sólo dos dÃas," dijo un voluntario mientras algunos niños se amontonaban alrededor de su auto, pidiendo por la ventana pedazos de pan o ropa.
Los generales insisten en que sus operaciones de ayuda se desarrollan normalmente, en un intento por justificar su negativa a permitir la distribución directa de la asistencia provista por agencias internacionales y el paso de trabajadores humanitarios hasta las zonas afectadas por el ciclón, que inundó un área del tamaño de Austria.
La junta dio a conocer un decreto en la televisión estatal afirmando que se tomarÃan acciones legales contra cualquier persona que acapare o venda suministros de ayuda humanitaria, en medio de rumores de que unidades militares han expropiado camiones con alimentos, frazadas o agua.
Grupos de ayuda, incluyendo agencias de la ONU, aseguran que sólo una fracción de la asistencia requerida está llegando a las vÃctimas, y que a menos que la situación mejore, otros cientos miles de vidas están en riesgo.
Ante la prohibición de la junta al ingreso de periodistas extranjeros y las restricciones al traslado de la mayorÃa de los trabajadores de ayuda humanitaria, es muy difÃcil entregar una evaluación independiente de la situación.
Naciones Unidas dijo que su máximo representante de ayuda humanitaria, John Holmes, llegarÃa el domingo a Myanmar para intentar establecer contacto con los generales de la Junta Militar gobernante, que está en el poder desde hace 46 años.
(Reporte Adicional de Ed Cropley y Darren Schuettler en Bangkok, Susan Cornwell en Washington y Louis Charbonneau en Naciones Unidas; escrito por Ed Cropley y John O'Callaghan; Editado en español por Javier Leira)
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