Reuters

Nuevas guías aumentarían el uso de un fármaco para el colesterol

9 de junio de 2008, 01:29 PM

NUEVA YORK (Reuters Health) - La cantidad de adultos en Estados Unidos bajo tratamiento para reducir el colesterol aumentaría entre un 25 y un 50 por ciento si los médicos controlaran rutinariamente las arterias en busca de acumulación de placas de grasa, sugirió un nuevo estudio.

En el 2006, un grupo de cardiólogos reconocidos, llamado Grupo de Trabajo SHAPE, elaboró recomendaciones para actualizar la evaluación del riesgo de infarto en los adultos y ancianos.

En lugar de analizar sólo los factores de riesgo estándares (tabaquismo e hipertensión), señalaron los expertos, los médicos deberían utilizar la tomografía computada (TC) para analizar los depósitos de calcio en las arterias coronarias.

El calcio es un componente de las placas que taponan las arterias y que pueden provocar un infarto. Estudios demuestran que el nivel de calcio en el organismo de una persona, determinado mediante una TC, predice su riesgo de infarto.

El grupo SHAPE recomendó que la mayoría de los hombres de entre 45 y 75 años y que las mujeres de entre 55 y 75 años se realicen un estudio por TC para predecir el riesgo de infarto. Esto ayudaría también a determinar si necesitan empezar a tomar una estatina para controlar mejor el colesterol LDL o "malo".

Según estas guías, las únicas personas excluidas de este control serían aquellas con muy alto o muy bajo riesgo de de sufrir un infarto; estas últimas porque carecen de todos los factores de riesgo importantes, como la hipertensión, el colesterol alto y la diabetes.

El nuevo estudio, publicado en Archives of Internal Medicine, estimó cómo el uso generalizado de la TC modificaría la prescripción de fármacos para el colesterol.

El equipo dirigido por el doctor Raphael See, del Centro Médico de la University of Texas, en Dallas, utilizó datos del Dallas Heart Study (Estudio Cardíaco de Dallas), que incluyó a 2.611 adultos a los que se les había medido el calcio coronario con TC.

El equipo halló que si se aplicaran las guías del grupo SHAPE aumentaría la cantidad de personas con niveles riesgosos de LDL, aunque en algunos casos los resultados de la TC en realidad "reclasificaran" a las personas con menor riesgo de infarto que los factores de riesgo tradicionales.

Por lo tanto, el equipo estimó que las guías elevarían un 27 por ciento la cantidad de personas que podrían recibir estatinas.

En promedio, los participantes tenían entre 30 y 65 años. Si se elimina de la lista a los hombres menores de 45 y a las mujeres menores de 55, la proporción de pacientes que tendrían que recibir estatinas sería del 48 por ciento.

Si hubiese habido participantes mayores de 65 años, ese aumento habría sido mayor, aclaró el equipo.

Un editorial sobre el estudio señaló que la investigación no logró responder una pregunta importante: si darles a todos esos individuos "extra" medicamentos para el colesterol realmente ayudaría a prevenir infartos y muertes.

El estudio "es necesario e importante, pero no proporciona en sí suficiente evidencia para adoptar las recomendaciones del grupo SHAPE", escribieron los doctores Mark J. Pletcher, de la University of California en San Francisco, y Philip Greenland, de la Northwestern University en Chicago.

El grupo SHAPE tampoco representa a ninguna organización gubernamental o profesional. Pletcher y Greenland cuestionan el origen del fundamento de la propuesta del grupo de trabajo, como así también si "existen conflictos de interés que puedan sesgar el juicio de los autores".

Las recomendaciones del SHAPE "fomentan el pensamiento", escribieron los editorialistas. "Pero no como guías de uso clínico", agregaron.

FUENTE: Archives of Internal Medicine, 28 de mayo del 2008

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