6 de julio de 2008, 01:47 PM
Por Gareth Jones y Kuba Jaworowski
VARSOVIA/EDIMBURGO (Reuters) - Cuatro años después de que el polaco Chris Rychter llegara a Gran Bretaña para trabajar y estudiar como ciudadano de la Unión Europea, el diseñador gráfico y su esposa han regresado a casa.
Ellos, como parte de una creciente marea de inmigrantes que regresan al este, están construyéndose una casa en un suburbio de la capital polaca.
"Me tomó solo tres dÃas encontrar trabajo de regreso en Varsovia," dijo a Reuters Rychter, de 27 años. "Nunca consideramos Gran Bretaña como nuestra casa. Fuimos por la aventura y para obtener algo de experiencia profesional," agregó.
Su decisión resalta el fuerte crecimiento económico de los nuevos estados que pertenecen a la UE y una incipiente recesión en Gran Bretaña, pero también lo rápido que una generación de pragmáticos jóvenes europeos se ha adaptado a trabajar en la globalizada economÃa del siglo XXI.
La esposa de Rychter, Sabina, se trajo consigo su puesto en una compañÃa británica de seguros crediticios.
"PodrÃa decirse que estoy tele-trasladándome" a trabajar, comentó.
"En el mundo de hoy, con computadoras y teléfonos celulares, ya no se requiere mi presencia en las oficinas principales como antes. Puedo sentarme aquà en Varsovia y disponer de la flexibilidad para hacer mi trabajo sin importar los husos horarios," añadió.
Ayudados por lo barato de viajar, los vuelos entre Varsovia y Londres aumentaron casi diez veces desde que Polonia se unió a la UE en 2004, los Rychter son un ejemplo de cómo ha encogido Europa y que -en contraposición a la creencia popular- los flujos migratorios no son todos en una sola dirección.
Las estadÃsticas de migración dentro de las 27 naciones de la UE no son precisas, pero se estima que alrededor de medio millón de personas de Europa del Este que se mudaron a Gran Bretaña desde 2004 ya ha regresado a casa, según un informe del Instituto de Investigaciones en PolÃticas Públicas (IPPR, por su sigla en inglés), un gabinete de expertos británico.
Las solicitudes laborales de los ocho paÃses del este de Europa que se unieron a la UE en 2004 bajaron 13 por ciento en el perÃodo de enero a marzo respecto del año anterior, según datos del Gobierno británico.
Para muchos inmigrantes del este de Europa, las recientes tendencias del mercado de divisas favorecen el regreso, y el Gobierno de Polonia quiere que la gente vuelva para ayudar a llenar las brechas laborales que están agudizando la inflación salarial, en un momento de rápido aumento de los precios de los alimentos y combustibles.
PROMESA DEL ESTE
La tendencia también es positiva para la economÃa polaca. Malgorzata Czerwinska, una agente inmobiliario de Varsovia, dijo que un 20 por ciento de los departamentos que vende ahora terminan en manos de los que retornan a su lugar de origen, que generalmente pagan en efectivo con ahorros acumulados en el extranjero.
Sólo Gran Bretaña, Irlanda y Suecia abrieron sus mercados laborales a los paÃses del este en 2004, otros miembros más antiguos los siguieron lentamente y Francia lo hará este mes.
Los factores económicos son el principal aliciente que está devolviendo a los polacos a casa.
"El zloty polaco se ha apreciado en un 40 por ciento contra la libra esterlina desde 2004, de modo que la gente deberÃa regresar," dijo Michael Dembinski, jefe de polÃticas de la Cámara de Comercio polaco-británica en Varsovia.
"Dada la diferencia en el costo de vida entre los dos paÃses, ahora tiene poco sentido ser un inmigrante económico en el Reino Unido," agregó.
Los polacos que ahorran dinero para enviarlo a sus lugares de origen encuentran que lo obtenido con esfuerzo no llega tan lejos como antes.
La economÃa de Polonia creció un 6,1 por ciento en el primer trimestre de 2008, la de Eslovaquia un 8,7 por ciento y la de República Checa un 5,4 por ciento.
Se espera que Gran Bretaña, afectada por una crisis hipotecaria mundial y por la caÃda de los precios de la vivienda, en 2008 solo crezca un 1,8 por ciento.
Además, muchos europeos del este en Gran Bretaña e Irlanda han sido empleados en la construcción y sectores relacionados que fueron golpeados particularmente duro por la ralentización económica.
Aumentando el atractivo de los paÃses de origen, los sueldos en Europa del Este se han disparado: los salarios del sector corporativo polaco en abril subieron un 12,6 por ciento respecto de un año atrás, debido en parte a la oferta más escasa producto de la migración.
Los europeos del este todavÃa pueden ganar mucho más en una economÃa madura como la de Gran Bretaña que en casa, pero esa ventaja se desvanece cuando se toma en cuenta el mayor costo de vida en las islas.
"Fui a Londres con la esperanza de ahorrar algo de dinero. La pasé muy bien, pero nunca logré ahorrar un centavo," dijo Marcin Kikut, de 27 años, quien ahora enseña inglés en Varsovia tras regresar de la capital birtánica hace unos meses.
"Cuando regresé a Varsovia me ofrecieron tres trabajos casi inmediatamente. Pero tal vez no sea tan fácil encontrar trabajo en algunas ciudades más pequeñas. Tengo un amigo polaco que todavÃa está en Londres que quiere regresar, pero teme no encontrar un trabajo aquÃ," añadió.
Muchos polacos se fueron a Gran Bretaña cuando el desempleo en Polonia llegaba al 20 por ciento. Ahora está en un 10,5 por ciento.
QUEDARSE O IRSE
Los factores culturales y personales también entran en juego. En Edimburgo, Tomek, un portero de un club nocturno quien se negó a dar su apellido para proteger su reputación a su regreso, dijo que planea volver a casa pronto: "Siempre seré un extranjero aquà (en Gran Bretaña). Me gusta mi mundo. Es más pobre pero es mÃo."
Al igual que otros europeos del este, los polacos se quejan de tener que hacer los peores trabajos en Occidente, muy por debajo de sus capacidades y formación.
A pesar de tales quejas y de los cambiantes equilibrios económicos, muchos europeos del este en Gran Bretaña planean quedarse, al menos por ahora. Algunos se han casado con personas del lugar, han adquirido propiedades y tienen buenos empleos que no quieren abandonar.
Joanna Majkrzak dirige un pub en Edimburgo, cerca de cuatro tiendas polacas, junto a su socio irlandés.
"Pienso que los que vinieron aquà estrictamente por el dinero ya se han ido. Dejaron a sus familias en Polonia y ahora se han vuelto a reunir con ellos. Pero muchos polacos se quedan y ascienden. Se convierten en gerentes o en directores de empresas de limpieza," comentó.
Los profesionales muy calificados como los doctores todavÃa pueden ganar alrededor de seis veces más en Gran Bretaña que en Polonia.
Los europeos del este ahora tienen muchas más opciones que en 2004, cuando el paÃs ingresó a la UE.
Los pocos miembros de la UE que todavÃa prohÃben el ingreso a los trabajadores oriundos de los estados ingresantes en 2004, como Alemania, tendrán que abrir las puertas por completo para 2011. Algunas naciones no pertenecientes a la UE, como Noruega, que también está padeciendo la falta de mano de obra, ya se han abierto a los trabajadores del este europeo.
El periódico financiero de Polonia Parkiet recientemente citó al director de una compañÃa consultora local diciendo que muchos de los polacos que estaban dejando Gran Bretaña se dirigÃan de hecho a Noruega, no a Polonia, porque los salarios allà eran dos veces más altos que en Inglaterra.
(Reporte adicional de Martin Santa en Bratislava, Michael Winfrey en Praga, Gabriela Baczynska en Varsovia y Wojciech Zurawski en Krakovia; Editado en español por Patricia Avila)
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