9 de julio de 2008, 12:28 AM
Por Arshad Mohammed y Jan Lopatka
PRAGA (Reuters) - Estados Unidos y República Checa firmaron el martes un tratado que permite a Washington instalar parte de un escudo anti misiles en el estado de Europa central, provocando que Rusia diga que de ser desplegado responderÃa con "métodos técnicos y militares."
Los ministros de Relaciones Exterior de ambos paÃses celebraron con champaña luego de firmar el acuerdo que permitirá construir una estación de radar en el suroeste de Praga como parte de un sistema que Washington dice servirÃa para derribar misiles disparados por paÃses como Irán.
Pero Rusia, en un comunicado que recordó los tiempos de la Guerra FrÃa advirtió a Estados Unidos sobre desplegar un escudo de defensa contra misiles cerca de sus fronteras.
"Si el despliegue real de un escudo estratégico de defensa de misiles estadounidense comienza cerca de nuestras fronteras, nos veremos forzados a reaccionar no con métodos diplomáticos, sino con métodos técnicos-militares," dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso en un comunicado publicado en su sitio web www.mid.ru.
En respuesta, el Pentágono acusó a Moscú de tratar de poner nerviosos a los alÃados europeos de Washington con su agresiva verba.
"Sólo puedo suponer que la retórica belÃcosa de Rusia está diseñada para poner nerviosos a los europeos en relación con su participación en este sistema, pero eso no funcionará," dijo el secretario de prensa Geoff Morrell.
Pese a ello, la Casa Blanca dijo que seguirÃa conversando con Rusia, tratando de explicar que el escudo anti misiles no es una maniobra contra Moscú.
El acuerdo también se vio opacado por el fracaso de Estados Unidos de sellar un pacto con Polonia, donde Washington quiere poner 10 interceptores de misiles que serÃan guiados por el sitio checo.
Washington dice que el escudo le permitirÃa defenderse junto a sus aliados de ataques con misiles de los llamados "estados rebeldes," apuntando a datos de Inteligencia según los cuales Irán podrÃa desarrollar para el 2015 un misil de largo alcance que podrÃa alcanzar su territorio.
"Nosotros y nuestros aliados enfrentamos, de parte de los iranÃes, una creciente amenaza balÃstica que se está aumentando su alcance, y donde el apetito iranà de tecnologÃa nuclear, hasta el momento, funciona sin restricción," dijo la secretaria de Estado de Estados Unidos, Condoleezza Rice tras firmar el acuerdo.
Sin embargo, el acuerdo también tiene crÃticos en Estados Unidos, que sostienen que el sistema no ha demostrado su capacidad bajo condiciones reales de operación, y debido a que cuenta con una fuerte oposición en la República Checa, donde requiere de una aprobación parlamentaria.
Bajo el sistema propuesto de 3.500 millones de dólares, sensores y radares podrÃan detectar un misil enemigo en vuelo y guiar un interceptor con base en tierra para destruirlo sin utilizar explosivos.
CARRERA ARMAMENTISTA
Muchos checos están recelosos de cualquier presencia militar extranjera tras la invasión soviética en 1968 y las dos décadas de ocupación posterior. Un sondeo de opinión mostró el mes pasado que el 68 por ciento de los encuestados estaba en contra del escudo, mientras que el 24 por ciento lo apoyaba.
"Creemos que esto podrÃa iniciar otra carrera armamentista," dijo Frantisek Smrcka, quien junto a otros manifestantes en la capital checa desplegaban un enorme cartel con la forma del ojo de un toro.
El ministro de Relaciones Exteriores checo Karel Schwarzenberg argumentó que es mejor para la República Checa, miembro de la Unión Europea y de la OTAN, permanecer cercana a Occidente.
El analista militar ruso Pavel Felgenhauer dijo que Moscú estaba usando la retórica de la Guerra Fria para desalentar al parlamento checo de ratificar el acuerdo por el escudo.
"Es por eso que es tan inespecÃfico pero suena amenazante," señaló el analista. "Es presión psicológica, la misma clase que usaba la Unión Soviética en la década de 1980 cuando Estados Unidos desplegó misiles en Europa, en un intento para impulsar protestas anti misiles, anti Estados Unidos," agregó.
Praga dijo que estaba sorprendido por la reacción en Moscú.
"Esta no es una manera apropiada de reaccionar. Hubieramos esperado un modo diferente, dadas las negociaciones que nosotros e incluso nuestros socios están llevando adelante con Rusia," dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores checo, Zuzana Opletalova.
Rusia, que se ha opuesto al avance constante de la alianza de seguridad occidental hacia sus fronteras, sugirió previamente que pone en duda las charlas entre Washington y Moscú sobre cooperación balÃstica.
"Se ha tomado un paso (...) que desde nuestra perspectiva no contribuye a la seguridad del continente europeo. Más que eso, plantea complejos problemas de seguridad," dijo un funcionario de alto rango del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, según una cita difundida por la agencia Interfax.
(Escrito por Arshad Mohammed y Michael Winfrey; Editado en español por Juana Casas)
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