16 de julio de 2008, 05:09 PM
Por Robin Emmott
MONTERREY, Mexico (Reuters) - Soldados encontraron dos coches bomba en una casa en el estado mexicano de Sinaloa, donde varias bandas del narcotráfico mantienen violentas luchas en medio de operativos del Gobierno, dijeron el miércoles autoridades.
En episodios paralelos, sicarios asesinaron a dos comandantes policiales, uno también en Sinaloa y otro en Ciudad Juárez, sobre la frontera con Estados Unidos.
Soldados que rastreaban desde el lunes una casa de seguridad -como se conoce a las guaridas que utilizan bandas de delincuentes- en Culiacán, la capital sinaloense, hallaron un vehículo con botes de gasolina y otro relleno de tanques de gas.
Ambos estaban listos para ser detonados con teléfonos celulares o para ser impactados en algún inmueble, dijo un portavoz de la policía en Culiacán que prefirió el anonimato.
"Creemos que estos dos coches bomba fueron diseñados para dañar a los militares, a la policía y sus propios rivales," dijo el portavoz.
El posible estallamiento de estos dos vehículos es una novedosa manera de actuar de los cárteles de la droga, cuya violencia ha dejado a unas 4,200 personas muertas desde diciembre del 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó operativos antidrogas.
A pesar de que cientos de policías reforzaron recientemente el operativo en Culiacán, el miércoles fue asesinado el comandante de la policía estatal Salomón Díaz mientras conducía por la ciudad.
Calderón envió a 25,000 miltares y policías federales en varios estados del país para enfrentar a las bandas de traficantes. En lo que va del año, 1,700 personas han muerto en el país por la violencia vinculada con el tráfico de drogas, 300 de ellas en Sinaloa.
POLICIAS PROTESTAN
En el estado opera Joaquín "El Chapo" Guzmán, considerado el capo del narcotráfico más buscado por el Gobierno, quien mantiene enfrentamientos por controles de territorio con un antiguo aliado, Arturo Beltrán Leyva, cuyos sicarios habrían sido los autores de la muerte de uno de los hijos de Guzmán.
En Ciudad Juárez, sobre la frontera con Estados Unidos, asesinaron la noche del martes al comandante de la policía de tránsito Guadalupe Trevizo.
El crimen provocó que 400 agentes realizaran un paro de labores para protestar por la violencia del narcotráfico que ha dejado en lo que va del año en la ciudad unos 570 muertos.
Los policías en huelga cargaban pancartas en las que se leían mensajes como "Bañados en sangre" o "Armas para defensa," mientras protestaron frente a la alcadía la noche del martes.
Los policías de tránsito han sido forzados a entregar sus armas y sus equipos blindados a otros agentes que combaten el crimen organizado debido a la falta de armamento en la ciudad.
Un portavoz de la policía dijo que, horas después del crimen de Trevizo, bandas de narcotraficantes intervinieron la frecuencia de los agentes para hacer escuchar parte de un "narcocorrido," canciones que glorifican la violencia del narco, donde advertían sobre más asesinatos de policías.
(Reporte adicional de Ignacio Alvarado en Ciudad Juárez, traducido por Miguel Angel Gutiérrez, Editado por Juana Casas)
Promedio (Not Rated)
Copyright © 2008 Reuters Limited.