18 de julio de 2008, 11:21 AM
QUITO (Reuters) - La Asamblea Constituyente de Ecuador aprobó todo el articulado de la nueva carta magna que afianza el poder del presidente Rafael Correa, pero el viernes aún mantenÃa diferencias en temas relacionados con la religión y la integración del denominado "congresillo."
En un tiempo récord debatió y aprobó hasta la madrugada del viernes casi 500 artÃculos constitucionales, que deberán ser ratificados por los 130 asambleÃstas en una sesión plenaria prevista para el 24 de julio y por los ecuatorianos en las urnas a fines de septiembre.
La aprobación del articulado es un nuevo paso en el plan de Correa, en el cargo desde enero del 2007, de llevar al paÃs al socialismo como una forma eficaz de combatir la pobreza.
"Es una Constitución de largo plazo, es una Constitución de grandes objetivos, es muy ambiciosa y si tiene defectos (...) serán fácilmente corregibles," dijo el presidente de la Asamblea, Fernando Cordero, en una entrevista con Reuters horas antes de concluir los debates.
Los asambleÃstas a última hora no lograron un acuerdo sobre la invocación a Dios en las disposiciones transitorias de la nueva Constitución, lo que despertó un debate en un paÃs mayoritariamente católico.
El tema, incluso, ha dividido al oficialismo entre los que apoyan "la invocación a Dios" en la carta magna y otros que consideran que no debe haber consideraciones religiosas por razones inclusionistas, según medios locales.
De mediar un triunfo en el referendo, la carta magna otorgará mayor control al Estado en la economÃa, desmantelará el poder de los tradicionales partidos polÃticos, dará más atribuciones al mandatario y autorizará su reelección.
Cordero, fiel a los intereses polÃticos de Correa, consiguió durante su gestión de tres semanas aprobar la mayor parte de las reformas en maratónicas sesiones, marcadas por el escaso debate y crÃticas de la oposición a los procedimientos.
La Asamblea inició además el debate para integrar un "congresillo" que realizará tareas legislativas hasta que se convoque a elecciones generales en el 2009, siempre que el Sà gane en el referendo.
Un escenario negativo tras el referendo implicarÃa que Correa termine su periodo en el 2011 bajo la actual Constitución, a la que ha calificado como "neoliberal" y que el Congreso regrese a sus funciones luego de que fue cesado temporalmente por la Asamblea Constituyente.
(Con la colaboración de Cristina Muñoz, por Alexandra Valencia; Editado por Silene RamÃrez)
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