1 de noviembre de 2009, 12:11 PM
Por Mohammed Abbas
BASE AEREA DE KANDAHAR, Afganistán (Reuters) - Frustrados por su decreciente rol militar en Irak al tiempo que traspasan las responsabilidades a las fuerzas de seguridad iraquÃes, muchos soldados estadounidenses ansÃan unirse a la guerra en Afganistán.
No obstante, cuando llegan ahà algunos quedan estupefactos ante la intensificación de la violencia y las condiciones relativamente espartanas.
En Irak el derrame de sangre ha caÃdo sustancialmente en los dos últimos años, y el Ejército de Estados Unidos está retirando tropas y equipos de cara a una salida total para el 2012.
Muchos recursos militares estadounidenses están siendo trasladados hacia Afganistán, donde el número de vÃctimas entre fuerzas de la OTAN lideradas por Estados Unidos se disparó en los últimos meses.
Con 53 muertos hasta el 29 de octubre, el mes pasado se convirtió en el más mortÃfero para las fuerzas estadounidenses en Afganistán desde el inicio de la guerra contra los talibanes y sus aliados de Al Qaeda, hace ocho años.
"AnsÃo dedicarme decisivamente al enemigo y destruirlo. Ahora mismo el centro del foco está en Afganistán, ahà es donde debemos estar", dijo Peter Dazo, sargento de artillerÃa, hablando en una base aérea de Estados Unidos en Kuwait.
Jóvenes y entusiastas, otros que esperaban un vuelo antes del amanecer para su primer despliegue a Afganistán señalaron que estarÃan encantados de poner al fin en práctica sus destrezas militares.
Las tropas de combate estadounidenses se retiraron de los centros urbanos de Irak durante junio bajo un pacto de seguridad entre Estados Unidos e Irak, que también busca un retiro total para fines del 2011. Las fuerzas de seguridad iraquÃes están tomando el mando mientras las tropas estadounidenses pasan más tiempo en las bases.
"En Afganistán podré hacer mi trabajo. En Irak no se trata realmente de un trabajo de infanterÃa", dijo el cabo Jason Fahrni.
(Editado en español por Marion Giraldo)
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