23 de noviembre de 2009, 11:59 AM
Por Raymond Colitt y Fernando Exman
BRASILIA (Reuters) - El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, arribó a Brasilia el lunes buscando apoyo para su controvertido programa nuclear, en su primera parada de una gira por Sudamérica que, según crÃticos, podrÃa restringir las ambiciones de Brasil en la escena diplomática mundial.
PolÃticos de oposición brasileños condenaron la visita, citando preocupaciones por el programa nuclear iranÃ, su negación del Holocausto e informes sobre abusos a los derechos humanos.
Cientos de personas protestaban en RÃo de Janeiro y Brasilia, instando al presidente Luiz Inácio Lula da Silva a adoptar una lÃnea dura hacia Ahmadinejad.
Lula defendió la visita, afirmando que cualquier progreso en la disputa nuclear con Irán y con la paz en Oriente Medio requiere de diálogo con todas las partes involucradas.
"Aislar a Irán no ayuda", dijo Lula el lunes en su intervención semanal en un programa de radio.
"Si Irán es un actor importante en esta disputa, es importante que alguien se siente y hable con Irán para tratar de establecer un equilibrio que permita el regreso de cierta normalidad en Oriente Medio", agregó el mandatario.
El viaje de Ahmadinejad ocurre luego de recientes visitas a Brasil durante las dos semanas precedentes de los presidentes de Israel, Shimon Peres, y el lÃder de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas.
Peres le pidió a Lula que use la creciente influencia de Brasil para ayudar a mitigar las ambiciones nucleares de Irán.
El primer mandatario brasileño, que ha defendido el derecho de Irán a desarrollar energÃa nuclear de uso civil, está previsto que en un encuentro que tendrán el lunes exhorte a Ahmadinejad a aceptar los términos de la no proliferación nuclear global.
Ahmadinejad ha comparado el programa nuclear iranà con el brasileño, en un intento por ganar el apoyo de Brasil.
"Si el pueblo brasileño se sitúa al lado del pueblo iranà en esta injusta disputa de paÃses occidentales contra el programa nuclear de Irán, es debido a un experiencia similar", escribió el lÃder iranà en un artÃculo distribuido por la embajada de su paÃs en Brasilia.
Brasil, que ha renunciado a las armas nucleares, está desarrollando su propia tecnologÃa para enriquecer uranio. También se está asociando con Francia para desarrollar un submarino nuclear.
PROTESTAS
Casi 1.000 personas protestaron contra Ahmadinejad en RÃo de Janeiro el fin de semana, condenando su negación del Holocausto e instando a Lula a exigir libertad de expresión en Irán.
Grupos de manifestantes a favor y en contra del lÃder iranà intercambiaron epÃtetos el lunes a las afueras de la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores en Brasilia.
La Federación Israelà del estado de Sao Paulo publicó un aviso en periódicos brasileños en el cual una vÃctima del Holocausto muestra un número de identificación tatuado en su antebrazo.
"Señor Ahmadinejad, los números no mienten", reza el anuncio.
Brasil, que busca un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, ha estado tomando un rol más proactivo en la escena internacional, desde las discusiones comerciales y climáticas hasta en los intentos por resolver los conflictos de Haità y Honduras.
Pero, crÃticos aseguran que Brasil tiene poco que ganar al aproximarse a Ahmadinejad, una estrategia que podrÃa dañar las relaciones con Estados Unidos si el lÃder iranà emerge más envalentonado de su gira por Sudamérica.
José Serra, gobernador del estado de Sao Paulo y probable candidato opositor para la carrera presidencial del próximo año, dijo que la visita contradice los principios democráticos de Brasil.
"Una cosa es relaciones diplomáticas con dictaduras y la otra es darle la bienvenida a sus lÃderes en tu casa", escribió Serra en una columna de opinión publicada el lunes en el periódico local Folha de S.Paulo.
"Esta visita simboliza la negativa de todo aquello que Brasil defiende en el mundo", afirmó.
(Editado en español por Silene RamÃrez)
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